A la hora de transmitir un inmueble, en concreto la vivienda habitual, a muchos de nuestros clientes les surge la duda de si hay que declarar el beneficio obtenido por la transmisión de dicho inmueble, ya que puede suponer una carga en el impuesto bastante alta para los contribuyentes.

Pues bien, en este caso, la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, hace una excepción y establece que la ganancia obtenida por la venta de la que fuera la vivienda habitual, no se considerará ganancia si se reinvierte en la adquisición de una nueva vivienda habitual.

Requisitos para gozar de la exención

Es imprescindible que para que esto se cumpla, se produzcan dos requisitos. El primero es que la venta sea de la vivienda habitual sin lugar a dudas y que la compra sea de la futura vivienda habitual. En este punto, Hacienda podría exigir cualquier prueba que entendiera oportuna para acreditar dicha circunstancia, como por ejemplo, los certificados de empadronamiento, o incluso, facturas de suministros, como luz, gas o agua.

El segundo de los requisitos, es temporal, debiendo procederse a la reinversión de dicho beneficio en el plazo máximo de dos años, pudiendo realizarse la reinversión en varios pagos o en un único pago. Si transcurrieran dos años desde que se produjera la venta y la obtención del beneficio, y no se hubiera procedido a la adquisición (o construcción) de la nueva vivienda habitual, la persona que hubiera obtenido dicho beneficio deberá ingresarlo en su base imponible y tributar por el mismo.

Este beneficio también se extiende a la reinversión por rehabilitación de la vivienda habitual, con los requisitos técnicos que se establecen en el Reglamento del IRPF, en el sentido de que aquella cantidad que se obtenga por la transmisión de la vivienda habitual y se destinen a rehabilitar otra vivienda de la que se fuera propietario, con intención de convertirla en la nueva vivienda, también disfrutarán de la exención y por tanto el contribuyente, no deberá de integrarlas en su base imponible.

Cuantía de la exención

El importe de la cantidad exenta alcanzará a la totalidad de la cantidad que efectivamente, se reinvierta en la adquisición de la vivienda habitual, por lo que, si hubiera parte de la ganancia obtenida que en ese periodo de dos años no se invirtiera en la adquisición  de la vivienda habitual, se deberá  integrar en la base imponible aquella parte que no se hubiera destinado efectivamente a la adquisición de la vivienda.

¿Y si adquirí la segunda vivienda antes de vender la primera?

Para el caso en el que residiendo en un determinado inmueble, se adquiriera otro que aún no se destinase a vivienda habitual, o se comprar antes de su construcción, por ejemplo una vivienda sobre plano, también gozará de exención las cantidades que se obtenga por la venta de la vivienda habitual y se destinen al pago de la nueva vivienda habitual, siempre y cuando, repetimos, esta vivienda se constituya en la nueva habitual.