Por todos es sabido que, uno de los retos más complicados a los que se enfrenta un emprendedor es a la declaración trimestral de autónomos, momento en el que debe cumplir sus obligaciones con Hacienda y en la que es necesario saber que se está haciendo para evitar problemas futuros.

Con el paso del tiempo, esta tarea se ha visto muy simplificada con la declaración trimestral de autónomos por internet, mediante la cual con un simple certificado digital, podemos realizar todos los trámites necesarios para la presentación y liquidación de los impuestos.

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Pero llegados a este momento, debemos distinguir dos grandes bloques, el IVA y el IRPF como las dos principales obligaciones de un autónomo.

Declaración IVA autónomos

Aquellos autónomos que realicen una actividad económica que esté sujeta y no exenta de IVA, deberán autoliquidar trimestralmente (como norma general) y mediante el modelo 303 el IVA, ingresando en la Hacienda Pública, el IVA que hayan repercutido por las ventas o las prestaciones de servicios que hayan realizado.

A dicha cantidad, habrá que restarle el IVA que se ha soportado en las adquisiciones necesarias para realizar la actividad comercial, de lo que resultará la cantidad definitiva a ingresar.

EJEMPLO: Un zapatero, durante el primer trimestre de 2018, repara zapatos por 1.000 € + IVA (210 €) y tienen que comprar utensilios por 200 € + IVA (42 €). Por tanto la cantidad final que deberá ingresar es de 168 €.

En cuanto a la obligación temporal y la pregunta de cuándo se paga el IVA trimestral, hay que decir que se abona en los veinte días siguientes a la finalización del trimestre, salvo el último trimestre del año que se puede realizar hasta los treinta días siguientes.

Por tanto los plazos serán: 20 de abril; 20 de julio; 20 de octubre y 30 de enero.

IRPF trimestral autónomos y el modelo 130

Cómo segundo pilar básico de la declaración trimestral de autónomos a Hacienda, se presenta el modelo 130, que viene a ser un adelanto (o pago fraccionado) de la declaración del IRPF.

En este modelo, como norma general los autónomos deberán ingresar el 20% de la diferencia entre sus ingresos y sus gastos, y descontando las retenciones que hubieran soportado en el ejercicio de su actividad.

EJEMPLO: Un abogado ha facturado durante el primer trimestre del año 1.000 € a un cliente por gestionar toda la herencia de su padre, y además ha emitido otra factura de 100 € a una empresa por la redacción de un contrato, soportando una retención de 15 €.
Además, ha soportado gastos por un importe de 500 €.

Por tanto, el abogado tendrá que ingresar 105 € (1.100 € -500 €= 600 € x 20% = 120 € -15 €= 105 €)

 

El plazo de presentación será en este caso el mismo que para el modelo 303.

Este pago, como decíamos, supondrá un adelanto del resultado de su declaración de IRPF, y por tanto habrá que descontarlo de la cuota que resulte de la declaración de la renta y que podrá arrojar un resultado a ingresar o a devolver, como ya explicamos en este otro artículo

Estos dos impuestos, IVA e IRPF, mediante los modelos 303 y 130, serán las dos grandes obligaciones en la declaración trimestral de autónomos, aunque en sucesivos artículos, os iremos explicando más modelos a presentar.

En definitiva, o verdaderamente importante, es conocer todos los detalles de los impuestos a presentar, por lo que no es descabellado confiar esta tarea a profesionales que por un precio muy reducido, pueden darte la tranquilidad necesaria.

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