Desde hace unas semanas y de cara a la próxima campaña de Renta, venimos explicando algunos conceptos del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas. Entre otros conceptos principales del impuesto, es el de la unidad familiar, ya que de él dependerá en buena medida el resultado de la declaración.

¿Qué es la unidad familiar?

Como su propio nombre indica, el IRPF es un Impuesto que grava las ganancias que una persona tiene durante el año, por lo que teniendo naturaleza personal, es indudable que la situación familiar de cada contribuyente tiene su repercusión en el impuesto, teniendo que observar la misma.

Así, no tendrá que pagar lo mismo un contribuyente que tenga a su cargo a menores, que a un contribuyente soltero y sin hijos.

Modalidades de unidad familiar

Nuestra ley distingue entre dos tipos de unidad familiar, a saber:

  • En caso de matrimonio: La unidad familiar será la integrada por los cónyuges no separados legalmente y si los hubiera los hijos menores del matrimonio, salvo los que vivan emancipados con el consentimiento de dichos cónyuges.

También formarán parte de la unidad familiar los mayores de edad que estén incapacitados judicialmente y que tenga la patria potestad prorrogada o rehabilitada.

  • En caso de no haber matrimonio: La unidad familiar será la formada por el padre o a la madre y la totalidad de los hijos que convivan con unos u otros. .

Algunos aspectos a tener en cuenta

Es muy importante, (y práctico como ahora explicaremos) destacar que la situación familiar del contribuyente es una foto fija a 31 de diciembre. Es decir, si una persona se encuentra soltera durante el año 2019, pero contrae matrimonio en diciembre de ese mes, su situación familiar para ese año será de casado, al estarlo el 31 de diciembre.

Además de ello, una persona no puede formar parte de una misma unidad familiar al mismo tiempo, por lo que únicamente podrá formar parte de la misma en una sola declaración de la renta, aunque ello no se debe confundir con el mínimo personal y familiar, que en puede ser repartido, por ejemplo, entre dos progenitores que se encuentren divorciado.

Por último, recordar que como todos sabemos, la mayoría de edad se alcanza a los 18 años, por lo que en el momento en el que una persona miembro de la unidad familiar cumpla esa mayoría de edad, dejará de formar parte de la unidad familiar, lo que no supone que tenga que hacer su propia declaración de IRPF, sino que dejará de tener un impacto directo, en la declaración, por ejemplo de sus progenitores.

Os invitamos que, para cualquier duda que os surja os pongáis en contacto con nosotros y podáis planificar de la mejor manera vuestra declaración de IRPF.

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