Cuando se desarrolla una actividad económica, los autónomos pueden elegir por la estimación directa u objetiva de sus ingresos y dentro de la primera, pueden escoger la estimación directa simplificada, que resulta la manera más sencilla de computar el rendimiento obtenido por el desempeño de una actividad y de integrarlo en la declaración de IRPF.

Regulada su aplicación en el artículo 30 de la Ley del IRPF, se trata de una opción para que los contribuyentes puedan simplificar sus trámites y a la que se podrán acoger siempre y cuando:

  1. No estén acogidos al régimen de estimación objetiva
  2. En el año anterior la cifra de negocios no alcance los 600.000 €
  3. No se haya renunciado a su aplicación.
  4. Ninguna de las actividades del contribuyente se encuentre en la modalidad de estimación directa.

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Gastos deducibles en estimación directa simplificada

Aunque pueda surgir la duda sobre cuáles son los gastos deducibles, esta pregunta no tiene ninguna especialidad, ya que los mismos serán los que se puedan determinar con arreglo a la Ley del Impuesto sobre Sociedades. La jurisprudencia, sí que determina que los gastos deben estar conectados con la obtención de ingresos para poder deducir los mismos.

Además, la principal particularidad, es que la ley permite deducir un importe igual al 5% del rendimiento neto positivo, en concepto de gastos de difícil justificación.

Como otro componente de los gastos deducibles, podemos encontrar las amortizaciones de los bienes de inversión afectos a la actividad económica, que habrán de ser aplicables al año que se liquida. Así en el último ejercicio que se ha cerrado, resulta de aplicación la tabla de amortización directa en estimación directa simplificada en 2017

Los libros obligatorios en el régimen de estimación directa simplificada.

Dado que finalmente, el resultado será la diferencia entre ingresos y gastos, es importante la llevanza de los libros de ingresos y gastos de estimación directa simplificada, además de los libros de compras, ventas y de bienes de inversión.

Lo anterior es lo que se requiere para las actividades empresariales, siendo que para las actividades profesionales (abogados, asesores, comerciales…) en estimación directa simplificada son libros obligatorios los de provisiones de fondos y suplidos. 

Los pagos fraccionados

Este régimen, al fin y al cabo, se plantea como una solución a la declaración de los rendimientos de actividades económicas que todo profesional o empresario debe integrar en su base imponible de la declaración de la RENTA, por lo que también, quien se acoja a esta opción deberá cumplir con sus obligaciones de pago fraccionado que ya os explicamos en este otro artículo.

No obstante, tratándose de temas de naturaleza tributaria y en el que hay afectados intereses económicos, os recomendamos que os pongáis en contacto con nosotros para recibir un perfecto asesoramiento sobre esta opción de tributación.

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