La Labor de los Abogados de Divorcio de mutuo acuerdo en Sevilla

Como abogados de divorcio, resuelta frecuente afrontar uno de los procedimientos más comunes que podemos conocer al respecto, cual es el divorcio de mutuo acuerdo en Sevilla, en el que los cónyuges, en lugar de optar por una vía contenciosa y que les enfrente en los tribunales, optan por acordar ellos mismos las medidas que han de regir tras el cese del matrimonio, lo que les concede una amplia libertad para regular dichos efectos.

Aunque existe mucha información sobre el procedimiento, no es posible tramitar un divorcio de mutuo acuerdo sin abogado, ya que el mismo es totalmente necesario para la confección de la demanda así como el convenio regulador que habrá de regir la voluntad de las partes y efectivamente, esa demanda deberá ser firmada tanto por un abogado como por un procurador, que represente a las partes.

Si cabe decir que en el divorcio de mutuo acuerdo, también llamado divorcio express, ambas partes pueden compartir abogado y procurador por lo que el procedimiento se abarata considerablemente con respecto a uno contencioso, algo que puede llegar a ser interesante para aquellas personas que se preguntan cuánto cuesta un divorcio de mutuo acuerdo. El caso de Fernando J.M e Isabel H.J

A nuestro despacho acudieron Fernando J.M e Isabel H.J., los cuales me comentaron que tras unos años casados, en su matrimonio se habían producido una serie de situaciones que ambos entendían irreconciliables, por lo que acordaron que debían cesar en la convivencia que ambos mantenían y por ello mismo promover el divorcio del matrimonio que les unía.

Sin embargo, cuando les informe que nos encontrábamos ante un divorcio de mutuo acuerdo en Sevilla, y ellos comenzaron a explicarme su caso particular, enseguida identifiqué que el procedimiento era el ideal para ellos ya que del matrimonio de ambos no tenían hijos por lo que los trámites debían simplificarse considerablemente, consistiendo en la redacción del convenio así como en su posterior ratificación.  

La única especialidad que revestía el procedimiento, era la de la vivienda que hasta ese momento había sido la familiar, ya que estaba gravada por una hipoteca por la que actualmente desembolsaban unos 600 € al mes en concepto de cuota hipotecaria, acordando por ambos que sería abonada por mitad hasta que consiguieran vender la misma a un precio que les fuera rentable. La tramitación

Una vez me encomendaron el asunto procedí a redactar tanto una demanda de divorcio de mutuo acuerdo como un convenio regulador, es decir un contrato, en el que quedaran reflejadas sus voluntades tras el divorcio y que con las firmas originales de ambos debía ser incorporado a la demanda para que se pudiera proceder a su posterior ratificación en el Juzgado.

Así pues, una vez que estuvo toda la documentación preparada, para lo cual me tuvieron que facilitar el certificado de matrimonio, procedieron a firmar el convenio regulador en el que se contenía que ambos abonarían la cantidad de 300 € por la hipoteca si bien en cuanto a los gastos de suministros y de comunidad que ascendían a unos 150 €, acordaron que sería abonados por Isabel H.J., que sería quien ocupara la vivienda.

 

Una vez revisaron el convenio y estuvieron de acuerdo en el mismo, procedieron a estampar su firma en el mismo para así poder incorporarlo a la demanda a todos los efectos, informándoles por mi parte que transcurridos unos días desde la presentación de la demanda, seríamos citados por el Juzgado a fin de comparecer en el mismo y poder ratificar el convenio, como paso previo al dictado de la Sentencia.

El trámite judicial

Fue así, que a los pocos días de presentar la demanda, el Juzgado tramitó la misma, fijando una fecha para la celebración de la comparecencia en la que ambos cónyuges debían personarse en el Juzgado a fin de ratificar por separado el convenio, por lo que informé de dicha comunicación a ambos y les cite para ese día y esa hora en la sede judicial, a la que acudimos sin ningún tipo de problema.

Una vez allí, fueron cuestiones por el funcionario competente sobre si las firmas que figuraban en el convenio eran las suyas propias a lo que respondieron afirmativamente e igualmente indicaron que esas eran las medidas que ambos habían acordado, por lo que de todo ello se levantó un acta para reflejar dicha comparecencia y desde ese momento quedaron los autos pendientes del dictado de Sentencia.

Dicha Sentencia, se debería de notificar además con gran celeridad puesto que al no haber menores en el matrimonio no era necesaria la intervención del Ministerio Fiscal en el procedimiento, procediéndose directamente al dictado de una resolución por la que se declarara el divorcio y se aprobara el convenio propuesto por las partes.

La Sentencia final

Efectivamente, la Sentencia no se hizo esperar y a los pocos días y para sorpresa de Fernando J.M e Isabel H.J., recibimos la Sentencia dictada por el juez, en la que además de declarar extinguido el matrimonio que ambos habían mantenido durante varios años, se procedía a declarar aprobadas las medidas que ambos habían acordado y por tanto elevaba a público el convenio contenido.

Ante tal situación y una vez les entregué una copia literal de la Sentencia de divorcio a Fernando J.M e Isabel H.J, ninguno de ellos pudo ocultar su satisfacción por la rapidez con la que todo había sido tramitado agradeciendo nuestra labor como abogados expertos en la materia y asegurando que recomendarían nuestro saber hacer.

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