Cuando recibimos a un cliente que acude a nuestro despacho tras sufrir un accidente, en ocasiones nos sorprendemos porque desconoce algunos aspectos básicos sobre cómo reclamar por accidente de tráfico. Por ello, en este artículo, pretendemos dar algunas respuestas mediante un caso real.

El accidente

En esta ocasión, nuestro cliente circulaba por la Autovía, cuando por circunstancias del tráfico, tuvo que reducir su velocidad, recibido el impacto desde atrás del vehículo que circulaba inmediatamente detrás de él, y que evidentemente, no guardaba la distancia de seguridad.

Como consecuencia del accidente, nuestro cliente sufrió daños en una de sus manos, concretamente en su muñeca, además de lesiones cervicales por la dureza del impacto.

Inmediatamente después del accidente, acudió al servicio de urgencias del hospital más cercano, trámite que además de necesario para la curación, es necesario para la rehabilitación.

La curación y la estabilización del daño

A los pocos días, recibimos la llamada del cliente, interesándose por como reclamara por accidente de tráfico, a lo que evidentemente tuvimos que responder que en ese momento, la cuestión más importante era curarse de sus lesiones, ya que no podríamos efectuar reclamación alguna hasta que no se estabilizase de sus lesiones, momento desde el cual, tendríamos un año para reclamar.

No obstante, sí que fuimos avanzando alguna gestión, comunicando a su compañía que su asegurado nos había elegido como sus abogados, o averiguando en el Consorcio de Compensación de Seguros, la aseguradora del vehículo contrario.

La rehabilitación y el examen de la compañía contraria

El cliente siguió su tratamiento rehabilitador, hasta que efectivamente se estabilizó de sus lesiones, momento en el cual, pudimos con toda la documentación médica, preparar una solicitud de indemnización en la que reclamamos 90 días de perjuicio personal básico y unas secuelas, especialmente, por las sufridas en la muñeca, lo que hacía en total un importe de unos 5.000 €.

Tras remitir la solicitud a la compañía contraria, recibimos respuesta de la misma en la que nos solicitaban que el cliente fuera asegurado por sus servicios médicos, hecho que fue aceptado por nuestra parte, principalmente por la obligación legal que sobre ello existe.

La indemnización final y los honorarios

A los pocos días, la compañía contraria nos realizó la oferta de indemnización por la que asumían el total de la indemnización solicitada a nuestro cliente, que a los pocos días recibió el importe en su cuenta.

Además, nuestra intervención no supuso ningún tipo de coste para el cliente ya que nuestra minuta fue abonada por su propia compañía conforme a la cobertura de defensa jurídica, como ya explicamos en esta entrada. Para cualquier duda que os surja tras un accidente, recordad que podéis contactar con nosotros de manera totalmente gratuita.